
De Madrid a mi primer EP: el viaje de descubrir mi voz
Pablo nació en Madrid un 18 de junio de 2003. Es el mayor de cinco hermanos, y durante su infancia la música no ocupaba un lugar protagonista en su vida.
Sin embargo, como ocurre muchas veces, lo importante no empezó siendo evidente. En los viajes en coche con su padre, entre canciones elegidas sin demasiada intención pedagógica, se fue sembrando algo. No era pasión todavía, pero sí una sensibilidad que más tarde encontraría su momento.
El detonante inesperado
La adolescencia fue el punto de inflexión. No hubo un gran plan ni una revelación épica: bastó una guitarra y un reto entre amigos para ver quién aprendía antes una canción.
Ese pequeño juego despertó algo más profundo. Pablo empezó a cantar, aunque lo hacía a escondidas, como si aún no estuviera preparado para que eso formara parte de su identidad pública.
El cambio llegó casi por accidente. Una nota de voz enviada a una prima. Una reacción inesperadamente emocionada.
Y entonces, una idea nueva:
quizás aquello que hacía en privado podía tener valor para otros.
El vértigo de exponerse
Dar el paso a cantar en público no fue inmediato ni sencillo. Salirse de lo establecido implica exponerse, y eso siempre trae consigo juicio: miradas, comentarios, dudas.
Pero en ese equilibrio entre crítica y apoyo, los mensajes positivos empezaron a abrirse camino. Poco a poco, Pablo dejó de esconderse. No porque desapareciera el miedo, sino porque dejó de tener tanto peso.
Escribir para entender lo que no se puede decir
En 2023, su relación con la música dio un giro más profundo: empezó a componer.
No fue una decisión estratégica ni una meta planificada. Fue, más bien, una necesidad. Había emociones y pensamientos que no encontraban salida en lo cotidiano.
Influenciado por lo que otros artistas lograban despertar en él, Pablo comenzó a escribir. Y en ese proceso, impulsado también por su entorno, apareció una nueva búsqueda:
no solo cantar, sino encontrar una voz propia.
Con las primeras canciones llegó una nueva inquietud: grabarlas con calidad.
La barrera económica de los estudios profesionales le obligó a buscar otro camino. Y lo encontró en su propio cuarto.
Ahí empezó una etapa menos visible pero igual de importante: la del aprendizaje autodidacta. Horas de vídeos, pruebas constantes, errores repetidos. Inversión progresiva en equipo.
Las primeras grabaciones no estuvieron a la altura. De hecho, estaban muy lejos de lo que imaginaba. Pero precisamente ahí estuvo el avance: en la insistencia.
Con el tiempo, ese sonido inicial fue evolucionando hasta convertirse en algo digno, algo propio. Algo de lo que sentirse orgulloso.
En ese proceso, Pablo descubrió algo clave: la producción no es un añadido, es una parte esencial de la emoción.
Una canción puede cambiar por completo dependiendo de cómo esté construida, de cómo suene, de cómo respire.
Y ahí encontró otra pasión dentro de la música: la de dar forma a las ideas, no solo crearlas.
El salto: del cuarto a 60.000 personas
Actualmente, Pablo está terminando de producir su primer EP, previsto para principios de verano.
Pero este proyecto no llega de la nada. Viene precedido por un momento que marca un antes y un después:
ganar en 2023 el concurso “Música y Fe” de la ACDP.
Ese logro le llevó a un escenario difícil de imaginar: cantar una canción propia en la Plaza de Cibeles frente a 60.000 personas.
Un contraste casi simbólico: del cuarto donde aprendía en silencio a un espacio compartido con miles de personas.
En paralelo a su proyecto personal, Pablo desarrolla Baruc 5, una propuesta de música cristiana.
A diferencia de su trabajo más íntimo, este proyecto busca ser un canal más universal, un espacio donde la música acompaña la oración y la reflexión.
No es menos personal, pero sí está orientado hacia algo más colectivo.
Un camino que acaba de empezar
A pesar de todo lo vivido, Pablo se percibe todavía en una etapa inicial. Consciente de lo que le queda por aprender, pero también de lo que ha construido.
La música, que empezó casi como ruido de fondo, se ha convertido en una forma de entender el mundo y de comunicarse con él.
Y lo más interesante no es lo que ya ha hecho, sino todo lo que todavía está por descubrir.
Pablo ha entrado en el TOP 10 artistas de la semana en Shamusic y puedes encontrar su perfil AQUI.


